Cómo cambiar un neumático pinchado paso a paso (con el kit de emergencia)

Un pinchazo en carretera es de las averías más comunes y, con el procedimiento correcto, se resuelve en 15-20 minutos con seguridad. El mayor riesgo no es mecánico: es la exposición al tráfico mientras trabajas. La seguridad va primero, siempre.

Antes de tocar nada: seguridad

  1. Reduce la velocidad progresivamente sin frenar en seco, activa los intermitentes de emergencia.
  2. Busca un lugar llano, alejado de curvas y con buena visibilidad para otros conductores — el arcén más ancho posible.
  3. Coloca el triángulo de emergencia a la distancia reglamentaria (normalmente 50 metros en carretera convencional).
  4. Ponte el chaleco reflectante antes de salir del coche, no después.
  5. Sitúa a los ocupantes detrás del guardarraíl o en zona segura, nunca junto a la carretera.

Dónde colocar el gato: los puntos de elevación

Colocar el gato en un punto incorrecto puede dañar los bajos del coche o, peor, hacer que el vehículo se caiga durante la elevación. Cada coche tiene puntos de gato reforzados específicos, generalmente marcados con una muesca en el bajo de carrocería.

Punto de gato Punto de gato Busca la muesca reforzada en el bajo de carrocería, junto al paso de rueda — nunca bajo el faldón plástico ni en el centro del bajo del motor.

Los puntos de gato están reforzados de fábrica junto a cada rueda; usar otro punto puede deformar la carrocería.

Paso 1: Afloja las tuercas antes de elevar el coche

Con el coche todavía en el suelo (esto es clave: hacerlo con el coche en el aire es peligroso, la rueda gira libremente), afloja cada tuerca aproximadamente media vuelta con la llave de cruz, sin llegar a quitarlas.

Paso 2: Coloca el gato en el punto correcto

Sitúa el gato bajo el punto de elevación reforzado más cercano a la rueda pinchada. Comienza a elevar lentamente hasta que la rueda quede a unos 3-5 cm del suelo, sin llegar a la altura máxima todavía.

Paso 3: Retira las tuercas y la rueda pinchada

Termina de aflojar y retira las tuercas por completo, guárdalas en un lugar donde no se pierdan (dentro de la tapa del tapacubos, por ejemplo). Retira la rueda pinchada tirando de ella hacia ti.

Paso 4: Monta la rueda de repuesto (o el kit antipinchazos)

Coloca la rueda de repuesto alineando los orificios con los espárragos. Si tu vehículo lleva rueda de galleta (repuesto temporal más estrecho), recuerda que tiene un límite de velocidad reducido (normalmente 80 km/h) indicado en su propia banda de rodadura.

Paso 5: Aprieta las tuercas en estrella, no en círculo

Este paso evita que la rueda quede descentrada. Aprieta cada tuerca un poco, saltando a la tuerca opuesta (patrón de estrella), no en el orden en que las encuentras alrededor del disco. Aprieta a mano lo más fuerte posible en esta fase, todavía con el coche elevado.

Paso 6: Baja el coche y aprieta a fondo

Baja el gato hasta que la rueda toque el suelo con parte del peso del coche (pero sin retirar el gato del todo) y ahora sí, aprieta las tuercas a fondo, de nuevo en patrón de estrella. Retira completamente el gato.

Paso 7: Comprueba el par de apriete cuanto antes

Las tuercas apretadas solo con la fuerza del brazo pueden quedar por debajo del par recomendado por el fabricante. En cuanto puedas, acude a un taller o gasolinera con llave dinamométrica para verificar el apriete correcto — unas tuercas mal apretadas pueden aflojarse progresivamente con la conducción.

Errores que debes evitar

  • Colocar el gato en el faldón plástico inferior o en el centro del bajo del motor: puede deformar la carrocería o resbalar durante la elevación.
  • Meterte debajo del coche mientras está solo sobre el gato, sin apoyo adicional (nunca trabajes bajo un vehículo sostenido únicamente por un gato).
  • Apretar las tuercas en círculo en vez de en estrella: el disco puede quedar descentrado y vibrar al circular.
  • Circular por encima del límite de velocidad indicado en la rueda de galleta.

¿Puedo usar el kit de sellado antipinchazos en cualquier caso?

No siempre. El líquido sellante funciona bien para pinchazos pequeños en la banda de rodadura, pero no repara cortes grandes, daños en el lateral del neumático ni pinchazos cerca de la llanta. Además, una vez usado, el sellante suele obligar a sustituir el neumático (no solo repararlo), ya que dificulta una reparación convencional posterior.

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