Comprar un coche de segunda mano sin sorpresas: checklist de 20 puntos antes de firmar
La mayoría de problemas graves en coches de segunda mano se detectan con una inspección de 30-40 minutos bien hecha. Este checklist está pensado para revisarlo tú mismo antes de decidir si merece la pena pagar una inspección profesional (recomendable siempre que el importe lo justifique).
Documentación (revísalo antes de ver el coche en persona)
- Informe del vehículo (Historial de ITV, kilómetros por ITV, si tiene cargas o embargos).
- Ficha técnica y permiso de circulación — comprueba que el número de bastidor (VIN) coincide con el del vehículo físico.
- Últimas ITV: mira si hay defectos leves recurrentes, indicio de mantenimiento descuidado.
- Facturas de mantenimiento: la ausencia total de facturas es una señal de alarma, no una prueba definitiva de nada.
Carrocería y pintura
- Alineación de paneles: puertas, capó y maletero deben tener espacios uniformes. Un espacio irregular sugiere un panel sustituido tras un golpe.
- Diferencias de tono de pintura entre paneles, visibles mejor con luz natural directa.
- Óxido en bajos, pasos de rueda y umbrales — usa una linterna y agáchate a mirar.
- Cristales: la fecha de fabricación grabada en la esquina debe ser coherente con el año del coche; un cristal más reciente que el resto indica sustitución (no necesariamente grave, pero pregunta por qué). Revisa también si el parabrisas actual tiene algún impacto sin reparar — consulta parabrisas con impacto de piedra: ¿reparar o cambiar? para valorar si es motivo de descuento en el precio.
Motor y mecánica (con el motor frío)
- Arranque en frío: debe arrancar sin dudar y sin humo excesivo. Humo azulado sostenido indica consumo de aceite; humo blanco espeso y persistente puede ser junta de culata.
- Nivel y aspecto del aceite: en la varilla, no debe oler a quemado ni tener aspecto lechoso (mezcla con refrigerante).
- Fugas visibles bajo el motor tras varios minutos parado.
- Ruidos al ralentí: golpeteos metálicos, silbidos o vibraciones irregulares.
- Correa de accesorios: agrietada o con signos de desgaste visibles sin desmontar nada.
Prueba de carretera (imprescindible, nunca la omitas)
- Dirección: no debe tirar hacia un lado ni vibrar en el volante a velocidad de autovía.
- Frenado: en una frenada firme y segura, el coche no debe desviarse ni vibrar el pedal.
- Caja de cambios: cambios suaves sin tirones (manual) ni retrasos ni bandazos (automática).
- Testigos del cuadro: todos deben apagarse tras el arranque salvo los normales (freno de mano, cinturón). Si algún testigo persiste, consulta su significado antes de seguir — en este sitio tienes guías específicas para casi cualquier testigo encendido.
- Aire acondicionado y calefacción: prueba ambos, un fallo de A/C es una reparación cara si es el compresor.
Últimos pasos antes de firmar
- Pide una inspección OBD2 con un escáner, aunque sea básico — un código borrado recientemente puede indicar que se ha “limpiado” un fallo justo antes de la venta.
- Negocia con datos, no con intuición: cualquier defecto encontrado (neumáticos gastados, pastillas al límite, correa próxima a caducar) es una cifra concreta que puedes descontar del precio.
Cuándo pagar una inspección profesional
Para vehículos de más de 15.000-20.000 euros o con dudas concretas (posible golpe, historial incompleto), una inspección pre-compra profesional (80-150 euros) casi siempre se paga sola: detecta problemas que esta checklist visual no puede confirmar, como compresión del motor o estado real de la caja de cambios.